La maldad Sicarios, pranes y otros monstruos


Libro de Robinson D Lizano ofrece antología de sucesos que nos han marcado. 



Pronto en librerías La maldad: sicarios, pranes y otros monstruos



*** Esta obra -la segunda del autor- deja en evidencia hasta dónde puede llegar la maldad en una sociedad como la actual. Es una antología publicada por la editorial Negro Sobre Blanco con los crímenes y delincuentes que han marcado más de medio siglo de muerte y terror en Venezuela.




La muerte de Mónica Spear, el narcoindulto de Tovar Acuña que cayó preso por una riña en una peluquería, y el desparpajo de la viuda negra de Catia; son apenas algunos de los casos que devela el periodista Robinson D Lizano Briceño, en una serie de crónicas periodísticas que nos asoman a ese mundo de la maldad, mafia y muerte en el que tratamos de sobrevivir a diario.

El libro, que estará disponible en las principales librerías de Venezuela lleva por nombre La maldad: sicarios, pranes y otros monstruos, contiene una antología de crónicas periodísticas de los crímenes y delincuentes que han dejado miedo y muerte por más de medio siglo en Venezuela.

Este segundo libro de Robinson D Lizano Briceño llega de la mano de Negro Sobre Blanco Grupo Editorial y su mayor atractivo es que nos asoma a ese lado oscuro que todos tenemos, pero en el que afortunadamente solo unos pocos se sumergen y revela una vez más que una de las fuerzas más potentes de una sociedad hiperconectada como la muestra es el morbo, ese que negamos y decimos rechazar, pero sin duda es onmipresente.

El texto es fruto de una investigación de más de cuatro años, que incluye 56 historias, que revelan detalles desconocidos de casos o criminales que en su momento ocuparon mucho centimetraje en medios impresos e infinidad de minutos en radio y televisión.

Las sórdidas costumbres del doctor Edmundo Chirinos y su manejo del poder, o cómo una leyenda negra de Venezuela como Martínez Ojeda empezó su andar con una pistola de agua; o que el temido “Picure” murió por solo visitar a su mujer. Son solo algunos de los entretelones que se nos presentan en esta obra periodística.

El prólogo de esta obra lo realizó el escritor guayanés Francisco Arévalo, quien advierte que “todos tenemos nuestras manías y secretos, es por eso que hay patrones de comportamiento, y los mismos son lo que le dan movimiento y respiro a las sociedades. Pero cuando la vida de un ser humano es algo trivial y se considera un obstáculo que quitar o destruir, los términos de la relación social se invierten y es allí que nacen los asesinos con sus tonalidades y matices que es lo que vamos a ver en este libro”.

Arévalo prosigue “la mayoría de los asesinatos que recoge esta excepcional antología poseen el rasgo de la morbosidad. El sadismo sangriento que considera la vida algo trivial, fútil o baladí, la modalidad de la saña y la bestialidad es lo que se respira en las páginas que nos ilustran sobre lo que puede pasar si no sabemos movernos con precaución y tacto en las relaciones interpersonales”.



Otras historias destacadas
Estas páginas desnudan historias que parecieran salidas de tramas de ficción, pero son la más chocante realidad, como el caso de Dorancel Vargas quien volvió a copar titulares cuando se especuló que había vuelto a sus andadas de canibal, durante motín en la cárcel de Santa Ana; o el diputado adeco que mató a su esposa con una virgen bomba, o el Wilmito que aún muerto metía miedo. Son historias que debe leer bajo la mordaz y detallista mirada de Lizano.

Pero la maldad no es monopolio de criminales, sino que se reproduce en quienes se supone deberían poner coto a toda esta violencia como los policías o funcionarios, algunos de los cuales han sido peores que los malvados como el temible Terminator Escalona, el distinguido Ledezma, el monstruo de Mamera, o el temido y a la vez seductor jefe de la Seguridad Nacional, Pedro Estrada , también conocido como el Chacal de Güiria.

En estas páginas también hay historias de parricidas, filicidas, viudas negras, asesinos en serie de nueva y vieja data como el caso Vegas o el crimen del Padre Biaggi.

El autor de esta antología del mal en Venezuela, Robinson D Lizano Briceño es periodista desde 1993 y ha trabajado en medios impresos, digitales, radiofónicos y televisivos, nacionales e internacionales y posee una especialización en Historia, es profesor universitario desde el 2000 en la Universidad Católica Andrés Bello, cuya editorial publicó en 2010 su primer libros Manual de Géneros Periodísticos, reimpreso en 2014.

La maldad: sicarios, pranes y otros monstruos estará en las principales librerías del país a partir del mes de abril.


Sobre el autor: 

Robinson D Lizano Briceño (Caracas, 1968), a pesar de que uno de sus más grandes retos fue aprender a leer, se enamoró de los libros a los cinco años, cuando descubrió  una hermosa edición de La Divina Comedia, de Dante, de la que no comprendió nada, afortunadamente su madre lo socorrió con Verne, Salgari, Dickens,  Twain y Poe. Desde entonces no ha parado de leer y al igual que Bolaño piensa que “Escribir no es normal. Lo normal es leer y lo placentero es leer; incluso lo elegante es leer”, aunque no ha llegado al extremo de bañarse con un libro en una mano, como lo hacía uno de los personajes de los Detectives Salvajes.
Periodista desde 1993, ha trabajado en medios impresos, digitales, radiofónicos y televisivos, en los que ha desempeñado los más variados roles, desde buscar café y sacar copias, hasta dirigir un periódico, pasando por redactor de planta, reportero, moderador , editor, jefe de redacción y hasta fotógrafo y camarógrafo.
Con una especialización en Historia, es  profesor universitario desde el 2000 en la Universidad Católica Andrés Bello, cuya editorial le publicó en 2010 Manual de Géneros Periodísticos, reimpreso en 2014.