Con el índice de una lágrima Libro bilingüe de Wafi Salih



WAFI SALIH: A LA SOMBRA DEL LLANTO ANTICIPADO

Luis Alberto Angulo




“Con el índice de una lágrima” de Wafi Salih, poeta venezolana de origen libanés nacida en Trujillo y radicada en la ciudad de Barquisimeto, Estado Lara, donde ha ejercido durante años su profesión como docente en literatura. He sentido el ardor expresivo, la pasión vital y al mismo tiempo, el equilibrio de la palabra derramándose amorosa entre la angustia y la zozobra de su propia impotencia frente a la dura realidad que destroza el mundo y la tierra de sus mayores.

Sin menoscabar un ápice la calidad de su obra previamente publicada, este poemario suyo de madurez creadora, hurga con gozoso asombro en lo más profundo del lector empedernido y al mismo tiempo esperanzado, que se plantea más allá de un especial desafío intelectual, el espléndido decir de la poesía, un género tan reacio a definiciones y parcelas como de dificultoso logro, incluso, para sus más aguerridos oficiantes.

No puede ser sino el lenguaje quien desde el inicio de la lectura atrapa la atención y libera parcialidades de cualquier índole. El texto titu¬lado “Nosotros” puede dar cuenta de lo antes anotado antes de proseguir la posible función aproximativa de este escrito.




“Ruge un tigre / al fondo / de este día //

Exhalan / los espejos / un indecible fuego /

de navajas // Liberan en un adiós / su vacío /

en los rincones // Batallas sin héroes del destino //

Absorbo la amargura / de todas las noches juntas //

Esta ráfaga de infierno que es la vida //

Donde ha sido / repetidamente avara

la felicidad / conmigo”




El texto de contundente conquista y desoladora imagen, señala mucho de la geografía espiritual de la casi totalidad del poemario de Salih (Con el índice de una lágrima. Ediciones Rótulo, San Felipe, Yaracuy 2013), el cual puede asumirse en nuestra perspectiva lectora como un mismo poema de intersecciones y circularidades ocu¬pado por una misma esencia y un mismo desvelo.

En Cenizas, también lo expresa así: “La angustia nos lee / somos un poema inconcluso”, la refe¬rencia geográfica del poema es análogamente aplastante a la espiritual, en Mapa del Líbano la voz de la memoria dicta estos versos:




Imagen de barro en los pensamientos //

Soy en ti / ¿torso de la mañana /

o testamento del dolor




La voz que surge de las entrañas de este canto es la voz de un pueblo y la poeta realiza su Escrito en círculos: “Salgo / de tus manos / país / del alma / casa / de espinas / habitada / en nosotros”.

En Beirut “Donde vivo / herida / de mí”, ella habla “en el alfabeto / íntimo de una lágrima” pues “escribe con letras invisibles sobre el espejo del aire” y respira y se anega en “La rosa / que al mirarla / habito”, pues su irreverente plegaria inquiere con dolor “¿Cuántas tumbas hay en el pecho de Dios?” y en un Himno de agua se impugna: “Quien grita / golpea sin saber tanto cielo”, para concluir al final, en la Constelación de abismos y punzantes premoniciones que escribe “a la sombra del llanto anticipado”. Querer hasta el infinito habitar el mundo poéticamente desgarra, no obstante, la imposible “alma de piedra” de la “centinela de ángeles” sobre las “Calles de Gaza”, “Mudo el alba” frente a la “pesadilla / en los restos / de la memoria”.

Este libro de Wafi Salih es un testimonio amoroso por la patria de sus padres que es la misma suya en ese sentimiento. Es asimismo una denuncia y un doloroso reclamo lleno de sentido de la poesía frente a la cruel irracionalidad de nuestro tiempo y del combate de los pueblos frente a la opresión, y cuanta estructura denigrante y opresiva intente subyugarles. Son poemas llenos de belleza formal en los que su creadora no se toma licencias en contra de su propio ars creativa. Van enfilados, no obstante, por un decir inédito en la obra hasta ahora publicada de la poeta. Un decir La aparente sencillez de su naturaleza no exime la complejidad y elevación a la que la poeta ha debido enfrentarse, por el contrario, resultan un desenlace y una ruptura hasta alcanzar el vuelo expresivo que poseen. No son únicamente el logro de una legítima intención, algo ineludible se ha gestado antes, pues no hay gratuidad en sus imágenes y el tono corresponde a una expe¬riencia vital igualmente ineluctable.

Wafi Salih es una poeta culta y conocedora de las corrientes poéticas de nuestra actualidad. De tendencia minimalista, ha cultivado también, entre otras formas tradicionales, el Haiku japo¬nés. En estos textos se siente resonar levemente la imagen fulgurante de aquella expresión, no obstante, un serio aporte reside en su deseo y necesidad de revelar y sugerir al mismo tiempo la búsqueda de sentido para oponerse al caos y a la entropía del fiero formalismo verbal. Denunciando así la insípida retórica como negación del tiempo de la poesía, es decir al de la vida sin ambigüedades reclamando la absoluta presencia del decir.