Si te me quedas viendo de Henderbelh Useche





Si te me quedas viendo, es un libro de Henderbelh Useche donde desarrolla unos cuentos prodigiosos que mantienen al lector emocionado entre sus personajes. La pulcritud de su escritura se mezcla con la pasión dentro de las historias, donde no se exagera ningún hecho ni se deja una emocionalidad sin explorar. 

Dentro de Si te me quedas viendo nos encontraremos con un respeto a la pintura artística dentro de un cuento metafísico de un matrimonio donde el cónyuge vive una experiencia extracorporal, es un cuento redondo donde la historia nos sumerge en un ambiente lleno de pulcritud y a su vez de oscuridad, terror, soledad, para luego darnos un giro al final, un nocaut como diría Cortázar, y eso recibimos en cada historia, hasta en aquellos cuentos que parecen un escenario común, ya leído, pero al final, una vuelta de tuerca nos deja la boca abierta, o un sentimiento encontrado. 

Y es que Henderbelh logra que en pocas páginas amemos u odiemos un personaje, como Exotic, un novio que no termina de decidirse por el regalo para su novia y luego de mantenernos por algunas páginas desesperados por su indecisión nos roba una carcajada en el final finamente gracioso. 

Sus cuentos mantienen distintas vertientes, pero una que destaca es ese aire onírico, donde los personajes parecen estar dentro de una pesadilla, donde cualquier cosa puede pasar y uno como lector espera que el personaje despierte, pero no, es su realidad. Así sucede en Alicia Jones, un extraño cuento donde se comienza a palpar la lúgubre pluma del autor. Un tanto lovecraftiano, mezclado con un toque de narrativa negra, como el cuento que le da título al libro que más que una historia de amor de pareja es un amor parental que deja un nudo en la garganta que provoca salir corriendo a abrazar al pariente en cuestión. 

Dentro de Si te me quedas viendo nos toparemos con historias apocalípticas y un tanto absurdas a la vez, con un leve toque moralista o de crítica social, pero muy bien argumentado, o una carta a una ex que tal vez nunca leerá, donde a modo epistolar descubrimos esa historia de amor que es como muchas que seguramente hemos vivido; incluso llegaremos al paroxismo de leer que Dios está de reposo y cualquier cosa puede pasar. 

Uno de sus cuentos mas oníricos y “fumados” es El ritual, una historia de amor con un final inesperado donde sucede cualquier cosa, este cuento me sorprendió gratamente por los absurdos que se conseguían y el miedo de ese personaje en búsqueda, algo que ocurre en varios de los trabajos de Enderbelh, sus personajes están en una búsqueda, ya sea de una persona, de un objeto o de ellos mismos, a su vez sienten una fatalidad inminente pero con un deje de esperanza, sienten que tras una puerta hay una tragedia pero esperan conseguir la libertad de sus angustias. Esto se consigue tras su lectura. 

Un cuento donde regresaremos a la hermosura de la imagen es Viernes de agosto, un cuento de amor, donde al final nos iremos al infinito con una imagen, sobre otra imagen y sobre otra imagen, llevándonos el grato recuerdo de la nostalgia, del volver a vivir sentados en un lugar representativo, así ocurre en algunas historias o trozos de historias de este libro. Nos emocionamos para luego sorprendernos y posterior asustarnos, todo dentro de una historia, en un mismo cuento, en pocas páginas. 



Si te me quedas viendo es un libro de cuentos delicioso, sus historias se devoran en un rato y Henderbelh sabe lo que hace, la totalidad de los cuentos se disfrutan y dejan ese grato sabor tras una buena lectura.


Henderbelh Useche (Caracas, Venezuela, 1989). Licenciado en Letras por la Universidad Central de Venezuela. En 2013 formó parte del taller de Narrativa de Monte Ávila Editores Latinoamericana, bajo la dirección de Carlos Noguera y Gabriel Payares. Ese mismo año fue seleccionado como uno de los ganadores del concurso de relatos de Caracas Transmedia con Extravío. En 2016 cursó el Diplomado de Escritura Narrativa en la UNIMET bajo la dirección de José Manuel Peláez. Se ha desempeñado como guionista en T-Jireh Producciones, este año (2017) se estrena Intensidad, su primera película escrita junto con Tulio Tovar.