La victoria del Demos de Carlos Javier Arencibia



La victoria del Demos, es una novela que combina ficción con elementos de la realidad, en los hechos ocurridos en las protestas de Venezuela en 2017.

Andrés Demos, el civil y Julio César Fuenzalida, el militar, protagonizan esta historia aderezada con todos los elementos: política, muertes, amores contrariados, combates cuerpo a cuerpo, humo, lágrimas, perseverancia.

Una novela necesaria para todos aquellos que sintieron dolor por los caídos en la lucha aparentemente inevitable, de militares y civiles por el poder.




Carlos Javier Arencibia. Los Teques, 1991.


Cursó estudios de Comunicación Social en la Universidad Católica Santa Rosa, egresando con honores (Cumlaude- 2014).


Publica en 2013 el texto deontológico: Un Nuevo Comunicador Social y en 2015 un libro de crónicas titulado: Testimonios de la Represión.


Actualmente es profesor de las cátedras Lenguaje y Sociología de la Comunicación, en la Universidad Bicentenaria de Aragua; es Jefe de Prensa del Concejo Municipal de Carrizal; y estudiante de Historia Contemporánea de Venezuela en la Fundación Rómulo Betancourt.

Travesías de José A. Chacón



Cuentos que discurren sobre los rieles del Metro. Pasen y disfruten de uno de los relatos en el libro.

Disponible en librerías.



“Las ciudades, como los sueños, están construidas de deseos y de miedos, aunque el hilo de su discurso sea secreto, sus reglas absurdas, sus perspectivas engañosas, y toda cosa esconda otra.
             Italo Calvino.  Las ciudades invisibles.



SUMARIO DE LA MIRADA.



La mirada recorre el vagón con la inquietud de mil preguntas, silenciosas interrogantes que se detienen repentinamente y fijan su atención en algún detalle. Y después, la mirada simula abandonar el pensamiento para aparentar normalidad e indiferencia, pero las interpretaciones y sus consecuencias, continuarán elaborando y conservando secretos como siempre ha ocurrido.

Merodea la mirada sobre un resignado panorama, asimilando con exhaustivo rigor, la conmovedora realidad que se presencia con misterioso interés y falsa apatía. Reflexiona mientras contiene la exaltación de su curiosidad, actúa con moderación ante las revelaciones que descubre en la travesía; sin embargo, la mirada evade con naturalidad, se sobrepone a las impresiones que la cotidianidad muestra, y a pesar de obrar con prudencia y discreción, se lleva a su intimidad la confesión que hace cada momento, y que difícilmente se olvidará.

Cierra los ojos y al parecer, no renuncia al examen minucioso de la realidad, que es el esfuerzo final de concentración, en el cual, fijará la realidad a sus sentidos con tal vehemencia, que trazará una huella imborrable en su memoria.

Y más tarde, después, más allá del Metro y la estación, bastaría con recurrir al recuerdo para recuperar la experiencia que deja la mirada.

Sobre el autor 
José Alberto Chacón. Caracas, 1954. 
Egresado de la Escuela de Letras de la Universidad Central de Venezuela. Ha transcurrido la mayor parte de su vida laboral en la Biblioteca Nacional de Venezuela y la docencia en la Universidad de Las Artes. También ha trabajado en la Fundación Museo de la Radio, el Archivo Fotográfico de R.C.T.V. y guionista de Cuadernos Lagoven en Pantalla. Premio Monte Ávila Editores, 2004 y publicación de Crónicas Solitarias. Publicación de Última Estación, Finalista Concurso de Dramaturgia sobre Francisco de Miranda. Guionista y Director del video Miranda, Diario del Tiempo, elaborado para la UNESCO y su programa Memoria del Mundo. Incluido en la obra de Violeta Rojo, Mínima Expresión. Una muestra de la minificción en Venezuela,  año 2013.

 


Presencias, poemario de Elennys Oliveros



Presencia y ausencia

En este poemario distintos momentos y experiencias permanecen suspendidos alrededor de una presencia, una figura que los conserva envueltos en una atmósfera de sonidos, luces, sensaciones y emociones, y que accede a ellos apenas rozando esa urdimbre impalpable. Los evoca con el lenguaje intuitivo y delicado de un cuerpo tan sensible que incluso lo intangible le imprime huellas y lo va revistiendo de imágenes poéticas hermosas y sugestivas; lo convierte en una especie de veladura de su propia memoria. Ella levita y el tiempo la sostiene, a su percepción le basta impregnarse de un aroma para destejer las historias que se tejieron alrededor de él, y puede ser aun más delicada y abordar, no el aroma, sino su recuerdo. La intuición hace un recorrido en el que advierte todo lo que puede ocurrir y lo que pudiera desaparecer. El tiempo le habla de lo efímero y lo frágil, la presencia, que intenta avanzar entre ambos, extraña y presiente.

La nostalgia, ese sentimiento liviano que fácilmente se despliega tras el vuelo de una libélula, y que exhibe -como en una superposición de imágenes veladas- distintos momentos en escenarios simultáneos, es otra manera de asir, de asirse, de acariciar. La poeta está consciente de que las cosas no están dentro de las cosas, sino en el imperecedero vínculo que se ha establecido con ellas. Aborda, no el objeto en sí, sino el objeto creado, el que se ha construido en el vínculo entre ella y el objeto perdido, ese en el que se enfoca el desapego, que no cambia con el tiempo ni se puede perder, que permanece envuelto en las situaciones de las que formó parte y está irremediablemente impregnado de emociones y reminiscencias.

Presencias es un libro en el que se leen sonidos, luces, olores, y se llega a través de ellos a través de las emociones. Pareciera que el olfato, el oído y la intuición han emprendido el registro de las vivencias que se han desprendido de los objetos palpables para liberarse del deterioro, ya que de esa forma pueden permanecer intactas en la memoria y escapar también de las leyes de lo corpóreo, los riesgos de la posesión y la pérdida.

Cerca del final del libro, un suceso histórico –una marcha, una protesta- demanda la presencia de un cuerpo que recorre las calles, movido por la necesidad de defender sus principios, y el cuerpo, que ha corrido el riesgo y ha resultado lastimado, es abordado con la delicadeza de quien describe el hecho nombrando movimientos y olores, sin tocar la piel, para no volver a herirlo. Este pudiera ser el momento en que el cuerpo hunde sus dedos en la tierra y la defiende desde el instinto, percibe los temores, las ansias colectivas, la represión, la huida, el resentimiento y, por último, la nostalgia. Se ha desprendido, en ese contexto histórico, de una parte de sí misma. Siente la fractura, la refracción, pero el hilo de la nostalgia es impalpable y no se rompe, así que ella no logra alejarse; está consciente de ello cuando dice: No me iré a otro lugar / a respirar el mismo aire / a escuchar las quejas de todos / Subiré, hurgaré muy dentro de mí / Buscaré doce piedras que me sirvan de ancla / y navegaré en mi propio océano, y pareciera que las doce piedras, las pequeñas anclas, estuvieran, de allí en adelante, en el océano en que navega, que es su memoria.



Damarys González Sandoval

Sobre la autora: 

Elennys Oliveros: Escritora venezolana. (Santa Bárbara del Zulia, 1981). Es licenciada en letras hispánicas  de la Universidad del Zulia, licenciada en educación mención lengua y literatura de la Universidad Católica Cecilio Acosta. Magíster en lingüística de la Universidad de Los Andes. Se ha dedicado a la docencia y a la investigación en el campo de la lingüística del texto. Actualmente es profesora de planta de la Universidad Surcolombiana. Entre sus obras se encuentran: Una hora en la que no era una (2013), poemario que obtuvo el primer lugar en el II Concurso Por una Venezuela Literaria, auspiciado por la Editorial Negro Sobre Blanco;  Silbido de enaguas (2015),  pieza en la que se vislumbra un juego entre las simulaciones, los olores y la permanencia. Presencias, es el tercer poemario de esta poetisa. 

La esquina de poché de Heberto José Borjas


LO MEJOR DE LAS LECTURAS DEL 2017
(TOP TEN y destacados en categorías)



Esta primera entrada del blog en 2018 tenía que estar dedicada a mis libros memorables de 2017, aquellos que se destacaron por no dejarme indiferente, por hacerme hablar de ellos ante terceros, por postear fotos del inicio de sus lecturas, es decir, por hacer amenos mis ratos libres y por ayudarme a crecer como lector y persona. No vuelves a ser el mismo luego de que un libro (o una seguidilla de libros) te impacta de tal manera que no puedes dejar de terminarlo sin querer empezar el siguiente porque te ofrece refugio o porque te sirve de maestro o porque, como en mi caso, sólo en él encuentras cosas reales en medio de tanta falsedad imperante en el mundo actual. De las decenas de obras que leí el año pasado, que se enfocaron principalmente en narrativa y en las que se elevó el porcentaje de libros escritos por mujeres, dejo testimonio de mi predilección por la lista que compone mi TOP TEN, que viene a continuación, haciendo luego especial reconocimiento en los logros particulares de ciertas obras en categorías relativas a la forma y al fondo de las mismas. Al final les dejo, como es de esperar, mi Decepción del año, y que Dios me perdone mi sacrilegio si despotrico contra un libro amado por la mayoría.



10. Tierra Firme (Matilde Asensi –Planeta): 


Es el primer tomo de la trilogía de Martin Ojo de Plata. Una narración que per se nos devuelve al siglo XVI porque usa los modismos propios del español antiguo y nos cuenta la historia de Catalina, una joven mujer sobreviviente de un naufragio tras un ataque pirata, que debe presentarse públicamente como hombre para zafarse de un matrimonio que no quiere en las Indias Occidentales, o mejor dicho, Tierra Firme, como llamaban a América por aquellos días. El padre putativo está comprometido con una deuda impagable ante un mercader corrupto y Martín, el nuevo nombre de Catalina, hará todo lo posible por librarlo de tal carga. Con pasajes ligeramente soporíferos, con lances llenos de acción y zozobra, con una prosa preciosista y depurada, con un astuto giro argumental al final, Matilde Asensi logra con solvencia empezar una franquicia literaria ya famosa a nivel internacional.



9. Andantes (Néstor Cánchica- FB Libros): 


La portada atrapa a simple vista, las primeras escenas te mantienen enganchado, los finales de los capítulos que dejan al lector con la miel en los labios son un acierto notable, el carisma extraño y el aura de misterio del villano lo hacen un personaje irresistible, el ritmo constante de los hechos evita el adormecimiento. Con estos elementos el autor propone un thriller contemporáneo que en menos de 300 páginas desarrolla la idea de seres vivientes cuya sola existencia va más allá de lo que podríamos creer de buenas primeras: gente que anda por ahí en el mundo pero que no está viva y que responde al deseo de un ser sobrenatural que hace y deshace a su antojo. Guillermo, el protagonista, tiene de novia a uno de esos seres, se ve obligado a cumplir ciertas tareas a pedido de un viejo enigmático que parece no sentir conmiseración por nadie, ingresa a un sanatorio mental, descubre a los andantes, viaja a otro país a descubrir qué se esconde tras todo lo que ha vivido y no puede entender. Disculpen los spoilers, pero cuando la lean la encontrarán entretenida y no se dará cuenta de que lo que les acabo de revelar de la trama. Este es un debut literario que a pesar de que se nota que lo es no deja de ser interesante y promete escrituras más osadas y sustanciosas en cuanto al manejo de nuestro bello idioma.



8. Catalina de Miranda (Xiomary Urbáez – Planeta): 


A las letras venezolanas contemporáneas les hacía falta una heroína como la que Xiomary Urbáez nos regala en esta novela que nos pasea por la fundación de ciudades del occidente venezolano en la segunda y tercera décadas del siglo XVI. Catalina es una chica española que sueña en grande, no se conforma el destino que al parecer le ha tocado. A punta de usar su belleza logra embarcarse desde Sevilla hasta América y llega a Venezuela y conoce al mismo Juan de Carvajal, se convierte en su mujer y a partir de allí presenciamos el ascenso del personaje no sólo en lo dramatúrgico sino como arquetipo de alguien que asciende en su afán de no estancarse y vivir siempre cada día como si fuese el último. Es de agradecer que la autora venezolana no atiborrara el texto con palabras rebuscadas ni coloquialismos constantes que hubiesen recargado el texto hasta hacerlo demasiado denso. Urbáez es efectiva, directa, sabe usar el recurso del diálogo, sintetiza bien. No por nada este libro fue finalista del Premio Planeta-Casa de América en 2012.



7.La amigdalitis de Tarzán (Alfredo Bryce Echenique–Seix Barral): 


Un bello romance epistolar, entre amantes que están cerca y lejos la vez, dotada del humor tan fino que caracteriza al autor peruano. Cualquier consideración que hoy se tenga hacia las relaciones amorosas tipo open mind encuentra en esta novela una ética y una estética con tan buen gusto que es difícil no justificarlas cuando se trata de un fuerte sentimiento que prevalece sobre la distancia y el paso de los años. Los circunloquios de Juan Manuel, uno de los protagonistas, es de lo más logrado en la narración, porque logra sacar sonrisas así como enternecer con la misma solidez deslastrada de lugares comunes tan escuchados en boleros y baladas románticas. Si, Bryce Echenique hace una historia de amor acaecida décadas atrás pero con personajes que al fin y al cabo son un reflejo atemporal de esa perenne obsesión los humanos por mantener amores tan incólumemente como sea posible a pesar de casarse con terceros y estar separados por un océano. Es inevitable, durante y después de su lectura, cuestionarse qué haría uno por seguir en contacto con la persona amada si tales obstáculos enturbiaran la relación.



6. La gesta del caníbal (Jorge Aristizábal Gáfaro–Rey Naranjo): 


Este libro de relatos contiene joyas que deberían estudiarse en los bachilleratos de Colombia, por lo menos, y, por qué no, de América Latina. Jorge Aristizábal ganó con este libro el Premio nacional de libro de cuentos Ciudad de Bogotá en 2015 y con indubitable merecimiento. El relato que le da título a la obra (y que empieza el libro) versa sobre la obsesión de un escritor por forjar la obra perfecta que le dé la fama y el prestigio literario pero se encuentra con consideraciones de editores que le son adversas, lo que le lleva a cambiar de historia y escribir otra y otra y otra para complacer gustos de terceros, hasta que cuando escribe un bodrio, a propósito, para satisfacer multitudes de lectores superficiales, resulta también rechazado por haber perdido la originalidad y la voz propia de sus intentos primeros. En fin, con un humor inesperado en medio de la seriedad de la trama, nos recuerda a lectores y narradores que el ego es un ángel maldito que así como logra hacer fraguar buenos libros también se convierte en enemigo del escritor. Un ciego que recobra la visión para descubrir terribles cosas ocultas gracias a su visión agudizada, una chica desesperada en busca de la pastilla del día después en plena selva colombiana, un ente poderoso que acomoda los sucesos de la historia para que el devenir de la humanidad fluya como lo conocemos son algunos de los brillantes argumentos que el lector encontrará en este delicioso libro cuya edición en tapa dura e ilustrada de Rey Naranjo lo convierte en una opción insoslayable en las librerías.



5. Pensión de animales (Pablo Silva Olazábal–Escarabajo): 


El intro nos lo presenta un ángel borracho, perezoso, que ya no vuela, pero que no deja de preocuparse por Laura, el personaje que va bajando por los pisos de la pensión al tiempo que golpea las puerta de los demás inquilinos con una furia notoria e incontenible y de la que no sabemos el origen pero que se deja sentir irremediablemente por todo el recinto, origina reacciones diversas, es un huracán de rabia que a cada quien tocará dentro de su espacio íntimo y en la medida en que las condiciones pongan a estos inquilinos más cerca de ella o “protegidos” tras sus puertas. Y mientras tanto, el ángel en el altillo de esta pensión observa todo a la vez, y en cada capítulo interviene para que sepamos su reacción ante tan singulares vecinos: un tipo obsesionado con comprar un azucarero de una tienda cercana y que presiente que lo van a matar mientras espera su orden, otro que se toma demasiado en serio el acto de matar a un animal no definible que le quita la calma y que parece burlarse de él con su fuerza y sagacidad, una pareja que filosofa sobre la naturaleza de los ángeles y su intervención en las ideas de los seres vivos, un humano encerrado en el cuerpo de una mascota en la portería y que se sabe víctima del hechizo de una bruja con la esperanza de ser devuelto en instantes a su condición original, el marido de la rabiosa Laura que intenta una suerte de cirugía casera a un loro que lo necesita. En Pensión de animales se aplica la máxima aquella que dice “menos es más”. Sin innecesaria rimbombancia el autor logra dejar al lector embebido de la atmósfera conmovedora y miserable de la que se compone en parte el gentilicio latinoamericano, acaso porque reconocemos inconscientemente de generación en generación que no somos una raza pura sino el resultado de una combinación, una raza reciente en términos antropológicos, y que por ello aún nos falta dar tumbos hasta lograr un nivel mayor de madurez colectiva. La obsesión por lo intrascendente toma en esta novela un cariz de epopeya que deja sin sentido toda consideración sobre qué cosas debería o no contar un narrador en su relato, lo cual trasforma el hecho nimio en algo apoteósico tan digno de ser contado como las gestas de guerra o las historias de amor más apasionadas.




4. Mi novia preferida fue un bulldog francés (Legna Sánchez Iglesias

Alfaguara): 

Sin duda la autora cubana debería ser resaltada como uno de los debuts literarios más interesantes del 2017 en Latinoamérica. Hacía tiempo no leía a una autora novel, joven, con la lengua mordaz que caracteriza a raperos ingeniosos. Su manera estética de abordar las relaciones humanas se aleja de convencionalismos y no por hablar de forma explícita pierde fuerza y poesía. Es imposible quedar indiferente ante la prosa de Sánchez Iglesias. Si hay algo que no es este libro es insípido. Parece que es una novela con historias fragmentadas en que en algún momento convergerán, pero con el paso de las páginas nos damos cuenta de que es sencillamente un genial e irreverente libro de trece relatos en los que la autora camaleónicamente se viste con diversos ropajes para mantenernos atentos en todas las historias, historias que no tienen título pero sí una carga narrativa que semeja la fuerza de la colombo-americana Patricia Engel y a Fernando Vallejo, el transgresor maestro narrador colombiano, recordado gratamente por El desbarrancadero y otras novelas de alta estima. Mi novia preferida fue un bulldog francés es un libro muy cubano pero no por eso limitado, más bien el rango variado de personajes nos sitúa en una posición de mayor comprensión sobre las pulsiones del cubano de hoy. Y sí, señoras y señores, el bulldog mencionado en el título es un personaje activo en la obra: es el narrador del último de los relatos.



3. Simone (Eduardo Lalo–Ediciones Corregidor): 


No es el escritor más afamado, y la novela no ha tenido ediciones elegantes dignas de su contenido. Pero es innegable que con Simone Eduardo Lalo pegó un jonrón con tres en base, por ponerlo en tan puertorriqueños términos beisboleros. Es una obra divisible en tres partes que se pueden distinguir con facilidad. La primera es el juego detectivesco de descubrir quién es el anónimo que deja mensajes al protagonista. La segunda es la relación amorosa que el narrador entabla con Li, una jovencita compleja moldeada y descrita con mucha poesía. La tercera es la del quiebre sentimental junto con disertaciones sobre la escritura misma y la sensación de vuelta a la soledad. Es la epopeya existencialista de un hombre solitario de mediana edad a quienes las relaciones humanas no le han salido del todo bien y de pronto halla un bálsamo de placidez junto a una muchacha, lesbiana por cierto, que dice amarlo y quiere intimidad con él pero sin dejarse penetrar, lo cual de suyo ya provoca un serio conflicto, conflicto que Lalo maneja con absoluta destreza. Los lances eróticos de la novela no desentonan, sus cautivadoras primeras páginas alardean un lirismo delicioso, pero lamentablemente la novela pierde algo de fuerza, de enganche, al final. Sin embargo es tan limpio el primer setenta por ciento de la novela que se lleva el puesto 3 de mi Top 10.



2. Rendición (Ray Loriga – Alfaguara): 


El distópico futuro que el escritor español plantea en esta genial obra evoca con toda justicia el establishment orwelliano de 1984. La voz del narrador no brilla por la verborrea hermosa sino por una sencillez que nos enseña que la sencillez puede coexistir con la universalidad, si no es quizás su causa. Ernesto Sábato dijo que los buenos escritores decían grandes cosas con palabras simples y Rendición es un ejemplo. La guerra ha llegado al pueblo y hay que evacuarlo para mudarse a una ciudad que el gobierno ha destinado para los sobrevivientes, pero esta ciudad es transparente. Todo está hecho de cristal, desde los edificios hasta las paredes de los baños, de manera que se pierde toda privacidad. Dado que todo está minuciosamente planificado, todo marcha bien y la gente es feliz. Sin embargo, el protagonista se cuestiona la sensación de bienestar y plenitud sin motivo aparente y reacciona ante ella, se resiste a ella, no entiende las reglas y la naturalidad del nuevo status quo (¡en la nueva ciudad se ha eliminado el olor del sudor y de las heces!), y nos plantea con plausible franqueza la naturaleza conflictiva del hombre moderno, poco dado a sentir que ha vivido ratos realmente felices e inconforme con todo a su alrededor. Entonces la novela se convierte en una fábula de la fragilidad de las relaciones afectivas, de la nostalgia por los tiempos pasados, de la adaptación al cambio, de la opresión sutil del poder invisible, de la claudicación de la identidad propia. El enfoque filosófico que justifica el título de la novela está presente hasta en la frase final, cuando afirma que uno tiene que reconocer cuando su debacle ha llegado y reconocer vitorias ajenas. Les advierto que la novela va de menos a más, se profundiza con humildad desde el comienzo de la segunda mitad. Los entendidos en la obra de Loriga afirman que Rendición es muy distinta del resto de sus obras, que se nota ahora a un hombre con mayor madurez. No faltará quien afirme que Loriga se ha separado de sí mismo, que se ha desdibujado su mordaz voz narradora de los años 90 y comienzo de este siglo. Pero el resultado final que ganó el Premio Alfaguara 2017 es un hito que resuena en la memoria del lector luego de terminada su lectura, sin duda.



1. El Aleph (Jorge Luis Borges –Debolsillo): 


Acercarse a cualquier libro de Borges es contemplar y sumergirse en un universo creado a punta de tinta y de una vasta cultura general que a veces te hace sentir pequeño, inculto, pero que agradeces página tras página. Toda su obra narrativa (en la que no hay novelas) podría reunirse en un solo y gordo tomo en el cual lector no sólo buceará a placer en los mundos borgianos sino que será testigo de la historia del mundo, o de fragmentos relevantes de ella, en los que el autor argentino alardea erudición y maestría narrativa. Con el respeto que merecen otros escritores influyentes de nuestro idioma, según mi humilde opinión Borges es para las letras latinoamericanas del siglo XX lo que Heródoto es para los historiógrafos: es el cronista estructurado de la evolución humana. Y El Aleph es un testimonio de ello. En esta obra podemos encontrar clásicos dentro de la obra borgiana como El inmortal, El muerto, La espera, La otra muerte y La escritura del dios, que son mis favoritos del libro en cuestión. No es fácil de describir a Borges. Es tan único que toda exégesis será apenas una aproximación (limitada por la palabra) de lo que produce su verbo en el lector maduro que se atreva a enfrentarlo. No lo recomiendo a chicos. Hay que haber vivido y tener un bagaje de lecturas previas y aproximaciones a estudios de historia para comprender la grandeza del argentino. A mis treinta y tantos, me faltan aún un par de títulos de la cuentística de Borges por considerar que necesito más cultura para hacerlo. Así de simple (?) es el legado de Borges.



Pasemos al renglón de los logros individuales en diversas categoría narrativas y la decepción del año:

1. Mejor Portada: La gesta del caníbal (Rey Naranjo – 2016)

2. Mejores 5 (cinco) relatos:

1. El inmortal (El aleph- Jorge Luis Borges),

2. Un 0416 (Shadow y otros cuentos sombríos –Eritza Liendo)

3. Óptica alemana (La gesta del caníbal –Jorge Aristizábal Gáfaro)

4. Vida (Vida – Patricia Engel)

5. Trece (Mi novia preferida fue un bulldog francés –Legna Sánchez Iglesias)

3. Mejor libro de relatos: El aleph (Borges -Debolsillo)

4. Mejor personaje secundario femenino: Evelyn Ortega (Más allá del invierno-Isabel Allende/Plaza y Janés)

5. Mejor personaje secundario masculino: A. Kramer (Andantes-Néstor Cánchica)

6. Mejor desarrollo de diálogos: Shadow y otros cuentos sombríos (Eritza Liendo–Monte Ávila Editores)

7. Mejor párrafo/página inicial: Simone (Eduardo Lalo -Corregidor)

8. Mejor párrafo/página final: ¡Que viva la música! (Andrés Caicedo – Debolsillo)

9. Mejor estructura: Pensión de animales (Pablo Silva Olazábal – Escarabajo)

10. Mejor final/clímax de capítulos: Andantes (Néstor Cánchica)

11. Mejor descripción de ambientes: Rendición (Ray Loriga – Alfaguara)

12. Mejor argumento: Andantes (Néstor Cánchica)

13. Mejor prosa: Simone (Eduardo Lalo–Corregidor)

14. Mejor personaje principal femenino: Catalina de Miranda (Catalina de Miranda-Xiomary Urbáez/Planeta)

15. Mejor personaje principal masculino: Narrador de Simone (Eduardo Lalo–Corregidor)

16. Mejor novela: empate entre Simone (Eduardo Lalo) y Rendición (Ray Loriga)



Decepción del año: Más allá del invierno, de Isabel Allende:

la novela es demasiado anecdótica (aunque parezca tonto decirlo de una novela), de manera que todo en ella se experimenta de manera superficial, rasante. Hay momentos en que se muestra cierta introspección de los personajes, cosa que uno agradece como lector, pero apenas son bálsamos para paliar el aburrimiento constante de un argumento flojo y una narración lenta que parece eterna con sus 350 páginas. Para ser una de las autoras hispanohablantes más leídas a nivel mundial esperaba más a estas alturas de su carrera.



Para finalizar, les deseo un venturoso 2018 con formidables lecturas que nos hagan mejores seres humanos, menos peligrosos, más pensantes, más felices, ¡por qué no!…








Jesucristo volvió en bluyín y franela



Jesucristo volvió en bluyín y franela, ¿Qué hace posible soportar un dolor infinito, una culpa inmerecida, un maltrato sin razón; la burla y la humillación; la soledad y la tristeza? Sólo una palabra: Amor.
Eso es lo que representa la figura de Jesucristo, y es lo que refleja el relato que da título a esta publicación, con el cual el autor, a través de un ejercicio de imaginación, muestra la sencillez, desde el vestir y el actuar, de alguien que dio su vida por la humanidad.



Humberto Luque Mendoza es Licenciado en Comunicación Social egresado de la Universidad Central de Venezuela, con títulos obtenidos en la misma universidad de Especialización en Organización de Empresas, y Maestría en Gerencia Empresarial. En la actualidad es cursante del Doctorado en Gerencia y se desempeña como Director de Información y Comunicaciones de esta casa de estudio.



Ha publicado además otros libros de relatos: “Lluvias de Adolescencia” (1996); “Una flor en el jardín” (1999); “Cosas de la Edad” (2000); “Prohibido llorar sin haber firmado” (2008); y una novela corta “Los primeros rayos del amanecer” (2003). Paralela a la publicación de estos relatos, se presentan los libros “La buena noticia que viajaba en tren”, y “Septiembre

Septiembre de Humberto Luque Mendoza



Septiembre, representa un ejercicio “osado”, como define el autor a esta propuesta. “Estos versos son el reflejo de una filosofía, una intentona de cercanía en libertad; una propuesta ataviada de romanticismo y sensualidad. Es una locura escrita, plena de cotidianidad. Carente quizá de lo que pretende ofrecer: poesía. Es mi manera de decir, de contar, de mostrar desde la esquina rota de un mes como Septiembre, los rostros del amor que se cobijan debajo de las sábanas que ocultan los rostros al amanecer”.



Humberto Luque Mendoza es Licenciado en Comunicación Social egresado de la Universidad Central de Venezuela, con títulos obtenidos en la misma universidad de Especialización en Organización de Empresas, y Maestría en Gerencia Empresarial. En la actualidad es cursante del Doctorado en Gerencia y se desempeña como Director de Información y Comunicaciones de esta casa de estudio.





Ha publicado además otros libros de relatos: “Lluvias de Adolescencia” (1996); “Una flor en el jardín” (1999); “Cosas de la Edad” (2000); “Prohibido llorar sin haber firmado” (2008); y una novela corta “Los primeros rayos del amanecer” (2003). Paralela a la publicación de este poemario, se presentan los libros de relatos “Jesucristo volvió en bluyín y franela”, y “La buena noticia que viajaba en tren”.

La buena noticia que viajaba en tren



“La buena noticia que viajaba en tren” como se titula este libro, nos enfrenta con nuestra cotidianidad, con la propia imagen, haciendo inevitable no identificarnos con algunos de sus relatos, en donde sus personajes deambulan de aquí para allá en trenes atiborrados, mostrándose coléricos, indiferentes, ambiguos, esperanzados y, sobre todo, mostrándose: humanos; como somos o hemos sido en algún momento.

En relatos como: “El Paraíso de los juguetes” logramos percibir la profunda conexión del autor con el frágil mundo del infante, que más que un relato, pareciera ser una evocación a algo que estuvo y ya no. O quizá, porqué no, sea solo un guiño para acorralar al lector y llevarlo sin que se dé cuenta hasta su propio niño. Hasta ése pequeño que nos habita en silencio como un inquilino moroso que teme hacer ruido, pero que ante un estímulo poderoso le es inevitable permanecer callado y oculto y sin más remedio, asoma la cabeza con valentía. En cambio en relatos como: “El Tren”, “El Cruce” o “Nueva Vida” Luque nos sorprende con una innovadora forma de narrar que nos toma por asalto, nos quitan la respiración y cuando volvemos y reflexionamos en su fugacidad, ya se ha instalado en nuestro inconsciente para no abandonarnos nunca más. Así mismo surge el último relato (el que da título al libro), que no es otra cosa que una cruda obra teatral en la que todos participamos con mejores o peores papeles, sin siquiera haber sido consultados, luchando por hacer nuestro mejor performance y salir bien librados de este mundo que nos tocó. Dicho esto, y ya sin ánimos de aburrirlos, los invito a entretenerse, a pasar un buen rato literario con este puñado de escritos bañados en verdad y poesía, que Humberto Luque nos regala sin reservas, sin pretensiones ni posturas, mostrándose como una de las nuevas y auténticas voces de nuestras letras.



Néstor Cánchica.

Septiembre 2016.





Humberto Luque Mendoza es Licenciado en Comunicación Social egresado de la Universidad Central de Venezuela, con títulos obtenidos en la misma universidad de Especialización en Organización de Empresas, y Maestría en Gerencia Empresarial. En la actualidad es cursante del Doctorado en Gerencia y se desempeña como Director de Información y Comunicaciones de esta casa de estudio.



Ha publicado además otros libros de relatos: “Lluvias de Adolescencia” (1996); “Una flor en el jardín” (1999); “Cosas de la Edad” (2000); “Prohibido llorar sin haber firmado” (2008); y una novela corta “Los primeros rayos del amanecer” (2003). Paralela a la publicación de estos relatos, se presentan los libros “Jesucristo volvió en bluyín y franela”, y “Septiembre”.

Con el índice de una lágrima Libro bilingüe de Wafi Salih



WAFI SALIH: A LA SOMBRA DEL LLANTO ANTICIPADO

Luis Alberto Angulo




“Con el índice de una lágrima” de Wafi Salih, poeta venezolana de origen libanés nacida en Trujillo y radicada en la ciudad de Barquisimeto, Estado Lara, donde ha ejercido durante años su profesión como docente en literatura. He sentido el ardor expresivo, la pasión vital y al mismo tiempo, el equilibrio de la palabra derramándose amorosa entre la angustia y la zozobra de su propia impotencia frente a la dura realidad que destroza el mundo y la tierra de sus mayores.

Sin menoscabar un ápice la calidad de su obra previamente publicada, este poemario suyo de madurez creadora, hurga con gozoso asombro en lo más profundo del lector empedernido y al mismo tiempo esperanzado, que se plantea más allá de un especial desafío intelectual, el espléndido decir de la poesía, un género tan reacio a definiciones y parcelas como de dificultoso logro, incluso, para sus más aguerridos oficiantes.

No puede ser sino el lenguaje quien desde el inicio de la lectura atrapa la atención y libera parcialidades de cualquier índole. El texto titu¬lado “Nosotros” puede dar cuenta de lo antes anotado antes de proseguir la posible función aproximativa de este escrito.




“Ruge un tigre / al fondo / de este día //

Exhalan / los espejos / un indecible fuego /

de navajas // Liberan en un adiós / su vacío /

en los rincones // Batallas sin héroes del destino //

Absorbo la amargura / de todas las noches juntas //

Esta ráfaga de infierno que es la vida //

Donde ha sido / repetidamente avara

la felicidad / conmigo”




El texto de contundente conquista y desoladora imagen, señala mucho de la geografía espiritual de la casi totalidad del poemario de Salih (Con el índice de una lágrima. Ediciones Rótulo, San Felipe, Yaracuy 2013), el cual puede asumirse en nuestra perspectiva lectora como un mismo poema de intersecciones y circularidades ocu¬pado por una misma esencia y un mismo desvelo.

En Cenizas, también lo expresa así: “La angustia nos lee / somos un poema inconcluso”, la refe¬rencia geográfica del poema es análogamente aplastante a la espiritual, en Mapa del Líbano la voz de la memoria dicta estos versos:




Imagen de barro en los pensamientos //

Soy en ti / ¿torso de la mañana /

o testamento del dolor




La voz que surge de las entrañas de este canto es la voz de un pueblo y la poeta realiza su Escrito en círculos: “Salgo / de tus manos / país / del alma / casa / de espinas / habitada / en nosotros”.

En Beirut “Donde vivo / herida / de mí”, ella habla “en el alfabeto / íntimo de una lágrima” pues “escribe con letras invisibles sobre el espejo del aire” y respira y se anega en “La rosa / que al mirarla / habito”, pues su irreverente plegaria inquiere con dolor “¿Cuántas tumbas hay en el pecho de Dios?” y en un Himno de agua se impugna: “Quien grita / golpea sin saber tanto cielo”, para concluir al final, en la Constelación de abismos y punzantes premoniciones que escribe “a la sombra del llanto anticipado”. Querer hasta el infinito habitar el mundo poéticamente desgarra, no obstante, la imposible “alma de piedra” de la “centinela de ángeles” sobre las “Calles de Gaza”, “Mudo el alba” frente a la “pesadilla / en los restos / de la memoria”.

Este libro de Wafi Salih es un testimonio amoroso por la patria de sus padres que es la misma suya en ese sentimiento. Es asimismo una denuncia y un doloroso reclamo lleno de sentido de la poesía frente a la cruel irracionalidad de nuestro tiempo y del combate de los pueblos frente a la opresión, y cuanta estructura denigrante y opresiva intente subyugarles. Son poemas llenos de belleza formal en los que su creadora no se toma licencias en contra de su propio ars creativa. Van enfilados, no obstante, por un decir inédito en la obra hasta ahora publicada de la poeta. Un decir La aparente sencillez de su naturaleza no exime la complejidad y elevación a la que la poeta ha debido enfrentarse, por el contrario, resultan un desenlace y una ruptura hasta alcanzar el vuelo expresivo que poseen. No son únicamente el logro de una legítima intención, algo ineludible se ha gestado antes, pues no hay gratuidad en sus imágenes y el tono corresponde a una expe¬riencia vital igualmente ineluctable.

Wafi Salih es una poeta culta y conocedora de las corrientes poéticas de nuestra actualidad. De tendencia minimalista, ha cultivado también, entre otras formas tradicionales, el Haiku japo¬nés. En estos textos se siente resonar levemente la imagen fulgurante de aquella expresión, no obstante, un serio aporte reside en su deseo y necesidad de revelar y sugerir al mismo tiempo la búsqueda de sentido para oponerse al caos y a la entropía del fiero formalismo verbal. Denunciando así la insípida retórica como negación del tiempo de la poesía, es decir al de la vida sin ambigüedades reclamando la absoluta presencia del decir.

Cambios de último momento de Eritza Liendo


Historias de mujeres e historias de hombres. Mujeres abusadas y mujeres abusadoras. Hombres que se sienten fracasados y que posiblemente lo sean. Mujeres que son demasiado blandas y mujeres que son demasiado duras. Hombres que sueñan con matar y hombres que terminarán asesinando. Gente que viene del pasado, gente que repite en el futuro los hechos del ayer. hombres que aman y que hacen daño, mujeres que dejan de amar y que destruyen. Niñas malvadas que se convierten en mujeres pérfidas. Padres monstruosos y padres que crían monstruos. Mujeres y hombres que enloquecen por los celos. Hombres pusilánimes y mujeres manipuladoras. Profesores maléficos y madres torturadoras.


Los cuentos de Eritza Liendo en Cambios de último momento son totalmente diferentes unos de otros, pero los une el que su tema principal es siempre el amor y sus terribles consecuencias.

Violeta Rojo

Presentación de El Fantasma en el Instituto Universitario "IUNE"

Hoy miércoles 19 de octubre de 2017, se realizó un taller en el Instituto Universitario de Educación Especializada “IUNE”, en la especialidad de Educación Prescolar, en compañía del profesor Hermes Enrique Vielma. Dicho taller fue dictado por Nayle Rodríguez y José Miguel Navas, para dar a conocer la novela “El Fantasma de Prospect Park” del autor venezolano Albo Aguasola.

 Los estudiantes mostraron su interés por la obra y una gran participación. Se les informó del trabajo que realiza la Editorial Negro Sobre Blanco y la oportunidad que le da a las autores para publicar sus obras, de los eventos realizados en otros estados y diversas presentaciones, además se leyeron fragmentos de la poesía de Albo Aguasola y pudieron escuchar el capítulo 1 de la radionovela La cabeza perdida, se les invitó a sintonizar la emisora para conozcan más de la obra.